es bonito despedirse con propiedad y entrega. Cuando llegue la hora, aquí en Barcelona, de despedirme, no dejaré globos en el aire, pero pondré en los bolsillos de todas y todos a quienes he tenido cerca, un trozo de mi alma para que esté con ellos siempre.
es bonito despedirse con propiedad y entrega. Cuando llegue la hora, aquí en Barcelona, de despedirme, no dejaré globos en el aire, pero pondré en los bolsillos de todas y todos a quienes he tenido cerca, un trozo de mi alma para que esté con ellos siempre.
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