de tanto en tanto

desnudarse pero permanecer en la superficie
casi como lavarse los dientes
a pesar de una supuesta intimidad
no hay intención de descubrirse
no hay magia
ni se asoma ese no se que...
nada pasa
sin ropa pero nada pasa
qué hago acá?
de a ratos me quería ir
de a ratos me quería quedar
de a ratos me daba igual
sin saber a dónde seguí
el borde cada vez está más lejos
sólo para saber que hay voy
unas notas de inocencia y unas gotas de impulsos
te pensé en otra desconocida boca
será que cada tanto hay que renovar las preferencias?
será que cada tanto hay que confirmar?
será que cada tanto hay que permitirse jugar con otras cartas marcadas?
jugar no para ganar sino para descubrir nuevas reglas
cerca de lo desconocido
cerca de conocerme
o de desconocerme
después sólo quería volver a mi hábitat,
el inquilino golpió la pared, gritando un te dije!,
cada tanto es mejor desconocerse
para volver distinto
sabiendo que desnudarse no es intimidad

justo ahí

estoy pensando al revés
estoy caminando con las manos
estoy contando el final
estaba pensando con los tobillos
estaba corriendo por la espalda
estaba hablando con el índice
ya no
estamos caminando
sincronizadas las vocales anticipan
pensamiento anterior queda al descubierto
al aire libre quedaron sinónimos
ya no hay necesidad de antónimos
ya no
y no te busco tanto
o de otra forma te encuentro
será que esa existencia no es evidencia
sólo subjetividad
sólo confirmar
y pomposamente saber que no hay un roto
ni descocido
pronto una sorpresa llega
con una sola mirada
por un rato quiero estar ahí
justo ahí
los días hábiles en donde
organizada la masa choca
una habilidad para escaparse de uno
agenda que sincroniza momentos bajo una tediosa repetición
momentos sin sentido sin sentirlos
donde la rapidez adormece la conciencia de los pasos
los colores neutros se visten de empleo
los bolsillos que guardan boletos de viajes hacia una impecable monotonía evasiva
unocincuenta
repetime, no te escucho, se corta
jauría del tic tac guiada para llegar sin mirar
empujones que interfieren con bostezos
un despertador que grita comienzo
el aire pesado y los brazos presos
documentar y archivar un mal sueño
rápidos pasos erráticos por una vereda cubierta de secretarias
un fast food de sentimientos ignorados
reflejos atados a elásticos
donde el olvido gris se viste de oficina
sonidos, ruidos, frenadas, esquivar, saltar
y otra vez esa baldosa floja se cruza
empujar, miradas hacia abajo, porqué no miras por donde caminas? Alguien se queja, y no miro
la absurda inconciencia que regala aislamiento
Un mundo aparte entre varios mundos
¿a dónde vas? quién te corre? a quién corres?